Osteopatia Craneosacral - Centre Recuperatori Pardinyes Osteopatia

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Craneosacral

Para mí, la osteopatía es un arte que hace participar de igual forma las manos, la razón y el corazón.
Lo más importante es esperar con atención paciente a que el tejido comience a hablar, escuchar, dejar que ocurra y simplemente estar allí. No se trata de hacer algo sino, todo lo contrario, adaptarse al tejido y al paciente y enseñarle a entender su propio historia.
En el transcurso de mi formación no solamente se me puso al corriente de las palpaciones fluidas y energéticas, así como de la percepción de los impulsos de movimientos embrionarios, sino que también se me permitió mirar detrás de la estructuras, una visión del corazón o el punto de la tranquilidad del paciente, así como de la percepción de la fuente potencial individual de su salud. Esta es una aproximación extremadamente consciente, cuidadosa y respetuosa de la totalidad del pacien. Los “viejos profesores“ no solamente palpaban con sus manos, si no que abrían todos sus sentidos, su razón y su corazón para percibir cómo la respiración universal del cosmos encontraba su eco y su expresión individual en el cliente y cualquier otra forma de existencia, para escuchar las historias particulares de los tejidos, buscando sus más pequeños movimientos, ritmos y tensiones.
El impulso terapéutico consiste en estar en consonancia con estos ritmos y energías, que se manifiestan en las estructuras anatómicas y fuera de ellas, más que en aplicar una técnica de forma automática. A través de una experiencia directa, el organismo puede orientarse de nuevo y pasar de la enfermedad a la salud.
Muchos profesores de osteopatía craneosacra han hecho suyo este descubrimiento. Sin embargo, sería más honesto reconocer que era práctica diaria para Sutherland y sus estudiantes.
Lo que hace especial a un osteópata es explorar el cuerpo del paciente a través de las manos. Estudiar la anatomía para entender cómo trabaja el cuerpo y cual es el problema que el paciente te presenta. Quieres entender su problema, cuáles son sus dolencias y la historia de estas y después quieres descubrir en qué consiste el problema que se esconde detrás de sus dolencias.
La persona sana, el tejido sano y la fisiología son nuestras señales indicadoras para ayudar al individuo a que se cure a sí mismo. Hoy en día la aplicación de las técnicas craneosacras se ha extendido mucho más allá de los límites de la osteopatía y complementa los instrumentos de trabajo de  muchos otros terapeutas y sistemas terapéuticos.
Todos aquellos maestros dan mucha importancia al hecho de que la osteopatía craneosacra se aprendiera con la ayuda de un profesor con una formación  muy sólida, y no solamente con la ayuda de un libro.
Las técnicas son como frutos maduros que caen en las manos del terapeuta cuanto mayor sea su dominio de la capacidad para visualizar las estructuras afectadas y su interacción, más haya interiorizado los principios de diagnóstico y tratamiento y adquirido una sensibilidad especial en sus manos. Entonces también estará en disposición de desarrollar sus propias técnicas y adaptarlas a cada paciente individual. Para ello no solamente es necesario tener conciencia de las energías propias del cuerpo, sino también dedicarse plenamente a los enfermos.

"Él (el cuerpo humano) no es el cuerpo físico, las emociones o el espíritu. Estos son instrumentos que le permiten actuar en el mundo físico, emocional y espiritual, y tenemos la obligación de estudiar la anatomía y fisiología de estos instrumentos si queremos tratar al ser humano en su totalidad“.

V.M. FRYMANN
El término “sistema craneosacro “ destaca especialmente la unidad funcional formada por el  cráneo y el sacro en el mecanismo respiratorio. Se trata de un sistema anatómico funcional que existe en todos los seres vivos que tienen un cerebro y una médula espinal. El método de tratamiento craneosacro se ha desarrollado como campo dentro de la osteopatía. Sus fundamentos descansan sobre los principios de la osteopatía que está integrada en el tratamiento unificador.
“El objetivo del médico deberá ser encontrar la salud. Las enfermedades la puede encontrar cualquiera “.
A.T. STILL

Fundamentos de la osteopatía craneosacra

Historia de la osteopatía craneosacra
El método del tratamiento craneosacro fue desarrollado a principios de los años 30 por William Garner Sutherland (1873 - 1954). Ya en la antigua Grecia se aplicaban las manipulaciones craneales.
Siendo todavía un estudiante observó un cráneo diseccionado. Llamaron su atención las extrañas formas de las superficies de unión entre las alas del hueso esfenoides y los temporales. Esta unión parecía que presentaba aristas, como las agallas de un pez. Parecían reflejo de la movilidad articulada de un mecanismo respiratorio. A pesar de que los libros de anatomía que  conocía afirmaban que las suturas del cráneo se osificaban formando un conjunto inmóvil y estático, no le abandonaba la idea de posibilidad de movimiento en el cráneo.
Al cabo de diez años de esfuerzos inútiles por olvidar esa idea, se propuso rebatirla e intentó estudiar las diferentes superficies óseas de los huesos del cráneo después de haberse familiarizado con las uniones articulares. Una pregunta surgía una y otra vez ¿por qué existían estas formas de los huesos del cráneo?"
En lugar de rebatir su idea llegó a la conclusión de que las superficies articulares de los huesos del cráneo formaban una construcción que solamente podía tener como finalidad hacer posible el movimiento. Descubrió que los huesos del cráneo estaban unidos entre sí por medio de membranas y que su movimiento estaba coordinado a través de ellas. Por esta razón los denominó “membranas de tensión recíproca“. También el hueso sacro está unido a través de la duramadre en el canal raquídeo con las membranas intracraneales y, por tanto, con los huesos del cráneo.
Una y otra vez palpaba su cráneo y las cabezas de sus pacientes y comenzó a percibir algo que no podía explicar: el cráneo se mueve realmente, con independencia del ritmo cardíaco y respiratorio. Después de seguir “sintiendo“ incansablemente estos delicados movimientos llegó a la conclusión de que el movimiento propio del cerebro, las fluctuaciones regulares y rítmicas del líquido cefalorraquídeo y encefálico, la movilidad de las membranas medulares y de la duramadre, de los huesos del cráneo como también del sacro, constituían el fundamento de este movimiento.
Para entender mejor por qué una persona tiene dolores de cabeza, mientras otra necesita llevar gafas o sufre de problemas de masticación, llevó a cabo otros estudios en sí mismo, se construyó un casco con el cual podía ejercer presión en determinados puntos de la cabeza. De esta forma exploró el efecto de las restricciones de los huesos del cráneo. No solamente reaccionó con cefaleas, alucinaciones, trastornos de la vista, y oído a esas restricciones artificiales, sino que también sorprendió a su mujer con sus cambios de personalidad. Basándose de sus conocimientos a cerca de la estructura normal de los tejidos, con ayuda de su mujer corrigió esta restricción y observó en sí mismo los resultados. Finalmente estudió las posibilidades de diagnóstico y terapia para poder curar los trastornos que sufrían sus pacientes.
Sutherland no solamente trato a los pacientes que acudían a su consulta privada, sino también a niños de corta edad, los cuales sufrían de manifestaciones de parálisis cerebral, hidrocefalia, trastornos de la coordinación, hiperactividad y otros trastornos del desarrollo. Ello le permitió profundizar sus conocimientos y con el paso del tiempo consiguió grandes éxitos con estos niños, consiguió que muchos de ellos tuvieran una vida normal. No era solamente debido a que las técnicas craneosacras mejoraban o incluso curaban las enfermedades de los niños, sino que también era posible corregir los daños que en esta etapa tan temprana de la vida aún no se producen síntomas. Con ello se pueden prevenir un gran número de posteriores trastornos del desarrollo y enfermedades, evitándose un sufrimiento innecesario.
Durante 20 años, Sutherland siguió explorando con sus “dedos… que sentían, veían, pensaban“ las estructuras, las más pequeñas posibilidades de movilidad y los movimientos casi imperceptibles dentro y sobre el cráneo, así como también las restricciones que existían y sus posibilidades de tratamiento, hasta que presentó públicamente sus resultados. Poco a poco se fue desarrollando una nueva posibilidad de tratamiento basada en sus investigaciones y experimentos: la osteopatía craneosacra.
La mayor aportación de Sutherland, junto a la aplicación consecuente de los principios de la osteopatía en el cráneo, que hasta ese momento era considerado como un todo inamovible también entre los osteópatas, fue el descubrimiento de un sistema de regulación para el organismo, que se manifiesta a través de un movimiento lento y rítmico del cráneo. Concentró su atención en los componentes líquidos del cuerpo, especialmente en el líquido cefalorraquídeo, y observó que incluso los impulsos más sutiles sobre los líquidos conseguían eliminar las fijaciones de las estructuras del cuerpo más sólidas.



Definiciones de la osteopatía craneosacra

El ritmo craneosacro
El ritmo  cráneo sacro es punto de origen del diagnóstico y la terapia, de igual forma que los ritmos cardíaco y respiratorio constituyen un ritmo corporal independiente. Este ritmo influye sobre el metabolismo del organismo y sobre cada célula del cuerpo.
Cuando se tiene práctica también puede ser utilizado para el diagnóstico de los trastornos físicos y orgánicos. Incluso sirve para detectar las causas emocionales y psíquicas.
El ritmo craneosacro hace que los huesos del cráneo, como los del resto del cuerpo, efectúen una rotación interna y externa; con una frecuencia de 6 a 14 ciclos por minuto de forma suave y casi imperceptible. Sutherland mismo nunca mencionó una frecuencia más exacta. Este ritmo comienza durante el desarrollo embrionario (unos 6 meses antes de nacer) y puede palparse incluso unos minutos después de la muerte.
Sutherland observó en este ritmo que existían similitudes con el sistema respiratorio y consideró que este sistema era tan importante que lo denominó mecanismo respiratorio primario“ y consideró que algo en este mecanismo era la “respiración de la vida“. El término “respiratorio“ debe entenderse en el sentido de la respiración de los tejidos, que hace que cada una de las células del cuerpo sea drenada rítmicamente por los sutiles movimientos de este sistema. El mecanismo respiratorio primario incluye los movimientos inherentes del cerebro y la médula espinal, la movilidad de la duramadre, la de los huesos del cráneo y el movimiento involuntario del sacro entre los huesos de la pelvis.
Algunas indicaciones para las técnicas craneosacras

En última instancia, para el osteópata no se sitúa en primer lugar la denominación de la enfermedad, sino las alteraciones estructurales individuales y las causas que las han provocado.
En este sentido, en osteopatía no se enseñan técnicas para tratar las diferentes enfermedades, sino que se hace hincapié en la función y la disfunción para despertar la comprensión de los factores y procesos que producen la enfermedad o la salud. De esta forma, el terapeuta, “comunicándos “ con los tejidos del cuerpo y comprendiendo la aparición específica de los distintos síntomas de enfermedad, puede elegir la forma de actuar en cada caso. Por tanto, puede ser que en pacientes con una enfermedad con exactamente la misma denominación se aplique un tratamiento completamente diferente. El principio es este: no se tratan enfermedades, sino personas.
Liberando tensiones las estructuras de los diferentes tejidos del cuerpo y a distintos  niveles, para lo cual se eliminan disfunciones y se recuperan las fuerzas de autocuración es posible curar y mejorar casi todas las manifestaciones de enfermedad. Cuando existen alteraciones irreversibles al menos es posible conseguir una mejora de las posibilidades de compensación del cuerpo. En casos de malformaciones congénitas o adquiridas, así como cuando existen carcinomas, tumores, etc.. las posibilidades de tratamiento están limitadas y siempre deben llevarse a cabo en combinación con otras terapias y de acuerdo con los médicos especialistas.
Las posibilidades de tratamiento mencionadas solamente se deben entender como una propuesta y siempre aplicarse de común acuerdo con el médico especialista. Antes de cada tratamiento debe realizarse una anamnesis detallada y una exploración profunda para determinar los trastornos subyacentes y su significación para el organismo en su conjunto y para la sintomatología en particular. Cada tratamiento está completamente  individualizado, está adaptado, por ej., a la naturaleza del trastorno, a las necesidades específicas del paciente, a su edad, estado psíquico y modo de vida.

Infecciones agudas con fiebre

Junto a las demás medidas necesarias, se acelera el proceso de curación disminuyendose también la temperatura del cuerpo.
En los casos de infecciones crónicas recidivantes, es necesario normalizar los trastornos estructurales subyacentes para permitir un flujo y drenaje de los líquidos sin problemas, lo cual trae consigo una mejor irrigación y eliminación de metabolitos (toxinas) de los tejidos afectados. Además, la eliminación así como la activación de los órganos secretores, desempeña un papel fundamental.

Apoplejía

Síndrome neurológico de aparición brusca que comporta la suspensión de la actividad cerebral y un cierto grado de parálisis muscular, es debido a un trastorno  vascular del cerebro, como una embolia, una hemorragia o una trombosis.
Durante las primeras semanas después de una apoplejía no debe aplicarse ninguna técnica craneosacra por el peligro de nuevos derrames. Más adelante, está indicado un tratamiento craneosacro como método  para favorecer la regeneración y mejorar la circulación de los líquidos y drenaje del cerebro.

Asma bronquial

El asma es una patología multifactorial sujeta a influencias genéticas y psíquicas.
Desde el punto de vista craneosacro, las siguientes estructuras podrían verse afectadas.

  • Agujero yugular: el nervio vago inerva los bronquios.
  • Las vértebras torácicas de la segunda a la sexta y sus costillas correspondientes: delante de las cabezas de las costillas se sitúan los ganglios simpáticos que inervan los bronquios. Esto y los trastornos de la base del cráneo, dificultan la secreción de los bronquios y su movimiento contráctil.
  • Hueso palatino, hueso esfenoides, hueso maxilar con influencia sobre el ganglio esfenopalatino: este ganglio puede verse afectado, principalmente por las disfunciones de su extensión y el sometimiento a fuerzas traumáticas. Se produce una mala función de las mucosas y, por tanto, un menor calentamiento, humedecimiento y purificación del aire inspirado.
  • Tensiones de la mitad superior del tórax y del diafragma: los movimientos de los líquidos y especialmente el flujo linfático pueden verse afectados negativamente por estas estructuras.
  • La limitación del movimiento de los huesos de la cara y del esfenoides conducen hacia un empeoramiento del drenaje de esta región, lo cual favorece la rinitis, la sinusitis y el asma. El tratamiento de las estructuras mencionadas, teniendo en cuenta los factores psíquicos, es fundamental para que el tratamiento tenga éxito. También es recomendable realizar una deshabituación del tabaco.

Anomalías del encaje de los dientes y alteraciones de la articulación temporomandibular

Son numerosas las causas que pueden dar lugar a problemas del encaje de la dentadura o de la articulación temporomandibular: por ejemplo.,  alteraciones de la SEB ( base del cráneo) por traumatismos en el parto (bebés) o accidentes, alteraciones del hueso temporal, tratamientos dentales quirúrgicos, tensiones psíquicas con hipertonía de la musculatura masticatoria. Una exploración diferenciada de todo el cuerpo, de la articulación temporomandibular y de la base del cráneo es necesario para que el tratamiento tenga éxito.
El tratamiento incluye la normalización de las estructuras afectadas y de las causas que han provocado la situación, por ejemplo, SEB (base del cráneo), hueso temporal, maxilar inferior, musculatura masticatoria, musculatura intraoral, articulación del occipital con la primera vértebra cervical, complejo del maxilar superior, articulación sacroilíaca ( pelvis ), componentes psíquicos y alimentación.

Depresiones

Las depresiones suelen estar acompañadas por una fuerte compresión de la SEB  (base del cráneo). Mediante la la eliminación de la compresión de la SEB, el occidental y la primera vértebra cervical y las vértebras L5 - S1, las disfunciones del hueso temporal, así como otras disfunciones primarias, las depresiones pueden mejorar muchas veces de forma evidente.

Glaucoma: aumento de la presión intraocular

La terapia puede verse favorecida por la descarga y el drenaje de las congestiones venosas por la relajación de diferentes suturas de los huesos del cráneo.  

Hiperactividad en el niño

La base estructural para la aparición de esta alteración, así como las dificultades para el aprendizaje, debe buscarse muchas veces en los traumatismos sufridos durante el parto y los primeros años de vida. Mediante el tratamiento craneosacro del neonato seguramente se podrían evitar en gran medida estos síntomas.
La alimentación no representa un papel relevante en este cuadro sintomático. Se recomienda que la alimentación contenga muchos productos sin cocinar y pocas bebidas con alto contenido en azúcar.
La terapia también debe integrar el entorno psicosocial de estos niños.

Cataratas

En algunos casos el desarrollo de una catarata puede ralentizarse mediante técnicas craneales. La alimentación también desempeña una función fundamental.

Migrañas y cefaleas


Se trata de un fenómeno multifactorial. Las diferentes formas de cefaleas, sus múltiples causas, las alteraciones estructurales subyacentes y las correspondiente posibilidades terapéuticas sólo pueden comentarse en poca profundidad y de forma incompleta. Desde el punto de vista craneosacro, podrían verse implicadas las siguientes estructuras:

  • Tensiones de la duramadre (membrana intracraneal).
  • Disfunciones de la base del cráneo (SEB).
  • Occipital y huesos temporales. Puede estar acompañado de náuseas, vértigo y vómitos.
  • Porción superior de la columna cervical y tensiones de la musculatura de la nuca.
  • Tensiones de la musculatura masticatoria.
  • La musculatura de la parte anterior del cuello (hueso hioides).
  • En cuanto a los vasos, las arterias son las más sensibles al dolor.
  • Las estructuras viscerales del tórax o del,aparato digestivo.

El tratamiento de estas estructuras y de todo el resto de las disfunciones subyacentes pueden influir muy positivamente sobre las migrañas y las cefaleas. Naturalmente, deberían descartarse todas las demás causas, regularse las tensiones psíquicas, eliminar focos y en caso necesario, realizar un cambio en la alimentación.

Otitis media crónica

El oído medio tiene una estructura similar a la del seno nasal. Un tercio de los conductos auditivos, sus partes óseas laterales, suelen estar abiertos, mientras que los dos tercios mediales se abren y se cierran cada vez que se traga o bosteza. Normalmente, a través de los conductos se llevan las secreciones del oído medio hacia la  cavidad faríngea. En caso de que exista una disfunción de las partes cartilaginosas de los conductos auditivos, el diámetro puede estar reducido. Ello da lugar a un menor drenaje y una mayor propensión a sufrir infecciones de oído medio.

Enfermedades psicosomáticas y trastornos funcionales de origen visceral

Generalmente, estos trastornos pueden tratarse muy bien mediante técnicas craneosacras. La importancia del sistema nervioso vegetativo es muy importante (nervio vago). También las estructuras faciales de los órganos afectados deben normalizarse. Gracias a la normalización de las tensiones estructurales y restricciones fasciales, así como la toma de conciencia e integración de las emociones y vivencias no conscientes / inhibidas (que se manifiestan a través de la estructura de los tejidos y vuelven a encontrarse) se habrá creado una base para la curación de la totalidad.
También la alimentación, el consumo de alcohol, los cambios de vida, la actividad física, la situación personal y profesional del paciente tienen una gran influencia sobre la curación.
En caso de tumores o malformaciones solamente es posible ralentizar la progresión junto con todas las medidas médicas necesarias, pudiéndose realizar también un tratamiento de complemento o posterior.

Piloroespasmo de los niños

En general, es el nervio  vago (nervio craneal) el que suele estar afectado. En estos casos están indicadas las técnicas craneosacras. También cuando existen molestias estomacales y úlcera de duodeno que afectan a las personas de edad avanzada, es imprescindible hacer un estudio de esta región. Debe palparse asimismo la relación embrionaria entre estómago y duodeno (motilidad). En raras ocasiones se ven implicados el diafragma y la unión cervicotorácica.

Tratamientos por centrifugado o latigazo cervical por accidentes de coche

Los traumatismos por centrifugado responden muy bien a los tratamientos craneosacros. Es imprescindible que se realice una exploración de la columna cervical, también de las estructuras del cuerpo situadas encima y debajo de esta, así como de las estructuras que se encuentran más alejadas, ya que todo el paciente ha sido afectado por el traumatismo por centrifugado, no sólo la columna cervical. El efecto sobre la columna torácica y lumbar, el sacro y la pelvis, los músculos paravertebrales, ligamentos, fascias, nervios, vasos, así como el cráneo con las membranas intracraneales, vasos cerebrales y el sistema nervioso, etc., no deben pasarse por alto.
En los traumatismos por centrifugado, con frecuencia se fija el sacro en la pelvis limitándose un sutil movimiento craneosacro. Ello puede dar lugar a nuevas disfunciones: disfunciones sacroilíacas o lumbosacra, así como disfunciones de la sínfisis púbica produciéndose una reducción de la movilidad de las piernas, espalda y cabeza. La eliminación de los bloqueos de la articulación sacroilíaca, de las articulaciones vertebrales lumbosacra y otras es de gran importancia para el tratamiento del traumatismo por centrifugado.

Dolores crónicos

Las técnicas craneosacras están muy indicadas para el tratamiento de los dolores crónicos. Las técnicas de relajación de los tejidos y movilización de las partes afectadas. La eliminación de las disfunciones es condición necesaria para que los dolores desaparezcan de una forma duradera.

Trastornos de la vista

En general deben explorarse y tratarse las siguientes estructuras:

  • Las uniones óseas de la cavidad ocular en su conjunto.
  • La base del cráneo (a causa de los puntos de inserción de los músculos del ojo) y los orificios del hueso etmoides para los nervios ópticos y los nervios de los músculos del ojo.
  • Las membranas intracraneales ya que los nervios de los músculos del ojo se extienden a lo largo de las mismas.
  • Occipital y primera vértebra cervical.
  • En algunos casos el hueso temporal.

    Las indicaciones oftalmológicas adecuadas son:

  • Estigmatismo, estrabismo.
  • Trastornos de la acomodación y estrabismo infantil.
  • Inflamaciones de las estructuras oculares.
  • Miopía.
  • Hipermetropía: en cualquier caso, el tratamiento craneosacro de la miopía y la hipermetropía debe ir acompañado de ejercicios para los ojos y de un entrenamiento de la visión.
  • Nistagmos: la reducción de la tensión de la duramadre (membrana intracraneal) puede aliviar esta situación.
Sinusitis crónica

La terapia va dirigida a eliminar todas las restricciones óseas y músculo-fasciales de las estructuras afectadas y permitir el libre flujo de líquidos y el drenaje de esta región.

Escoliosis

Más del 90% de las escoliosis son idiopáticas (de origen desconocido) desde el punto de vista médico.
No es infrecuente que la causa haya que buscarla en los traumatismos sufridos en la articulación occipital y primera vértebra cervical, el occipital o la base del cráneo durante el parto. También puede ser producido por disfunciones del sacro o el hueso ilíaco, o una diferencia de longitud de las piernas, así como golpes traumáticos en la cara y maxilar superior, tratamientos dentales, ortodoncia, trastornos orgánicos, etc.

Tinnitus (zumbidos, ruidos en oídos) y sordera
En la medida que las células sensitivas del órgano auditivo y del equilibrio estén intactas, existen buenas perspectivas de que se produzca una mejoría e incluso la desaparición de los síntomas. En caso contrario, sólo se podría conseguir un retraso de la progresión de la sintomatología cuando antes se someta a tratamiento un tinnitus, mayores son las probabilidades de éxito. Las causas son muy variadas. A parte de las disfunciones estructurales, el estrés parece desempeñar un papel importante. Las tensiones psíquicas pueden dar lugar al tinnitus a través de la inserciones musculares en el hueso temporal.
Una causa importante está relacionada con el estado de los conductos auditivos. Una disfunción del hueso temporal en rotación interna provoca la estenosis ( estrechamiento ) de la porción cartilaginosa de los conductos y produce un tono más elevado. Una disfunción del hueso temporal en rotación externa deja los conductos abiertos, con lo cual el tono es más bajo. Seguramente, este tono es producido por el flujo sanguíneo en la arteria carótida interna en su codo en la porción petrosa del hueso temporal. Está separada del oído interno solamente por una fina lámina ósea, de forma que las alteraciones estructurales de esta zona pueden dar lugar al tinnitus. También el nervio vestibular del nervio vestibulococlear puede verse afectado por las tensiones de la duramadre en el meato acústico interno, siendo la causa de los trastornos auditivos.
Las técnicas a elegir son las técnicas del temporal, incluyendo el tratamiento de las articulación temporomandibular y la separación de las uniones suturales del hueso temporal ( la acupuntura sobre determinados puntos y el tratamiento de los trastornos renales o hepáticos siguiendo los principios de la medicina china pueden ayudar al tratamiento craneosacro ).

Esguinces, distensiones y fracturas

En lo referente a las fracturas, primero deben realizarse todas las exploraciones y tratamientos médicos necesarios.

Accidentes isquémicos cerebrales

Técnicas: técnicas de relajación diafragmática en la apertura superior del tórax: eliminación de las tensiones de las musculatura anterior del cuello, la musculatura de la nuca y del esternocleidomastoideo; tratamiento de la base del cráneo y las membranas intracraneales, así como posteriormente la eliminación de todas las demás disfunciones. Dependiendo de la causa subyacente del trastorno de la irrigación cerebral, deben introducirse cambios en la alimentación y otras medidas de medicina natural. En cada caso debe realizarse una consulta con el médico especialista.

Otras enfermedades que responden bien a los métodos de tratamiento craneosacro

  • Enfermedades de las vías respiratorias: de tipo infeccioso, vírico, alérgico y crónico, tos, disnea, enfisema, traqueitis, faringitis, rinofaringitis, anginas, laringitis, afonía funcional, rinitis.
  • Trastornos endocrinos: hipófisis, tiroides, glándulas suprarrenales, ovarios.
  • Síntomas faciales y de nervios cerebrales.
  • Dolencias articulares: artrosis, artritis, dolores de espalda, lumbalgias.
  • Trastornos ginecológicos: amenorrea (ausencia de menstruación), dismenorrea (menstruación difícil o dolorosa), trastornos de la menopausia, congestiones pélvicas, dolores durante el acto sexual.
  • Trastornos coronarios y de los vasos sanguíneos: hipertensión, hipotensión, arritmias, palpitaciones, bradicardia, taquicardia, hemorroides.
  • Trastornos del sueño.
  • Vértigo.
  • Alteraciones del volumen de la voz en cantantes profesionales.
  • Trastornos digestivos: náuseas, eructos, trastornos hepáticos y de la vesícula biliar, estreñimiento, diarrea, colitis, enteritis, gastritis, hernia de hiato.
  • Mareos.
  • Ansiedad.
  • Postparto (madre y bebé).
  • Esguinces cervicales.
  • Trastornos de la succión y la respiración en bebés.
  • Trastornos de la conducta.
  • Estrés.
  • Ciáticas.
  • Traumatismos en la cabeza.
  • Hiperactividad.
  • Insomnio.
  • Lumbago.
  • Neuralgias.
  • Parálisis facial.
  • Secuelas de accidentes.
  • Rinitis.
  • Dolores de espalda.
  • Zumbido en oídos.
  • Prevención de escoliosis futuras en recién nacidos.
  • Coccigodinias (dolor en la rabadilla).
La terapia craneosacral está indicada en nacimientos con:
  • Forceps.
  • Cesárea.
  • Prematuros.
  • Vuelta de cordón.
  • Ventosas.
  • Posición incorrecta.
  • Parto de nalgas.
  También ayuda en sintomatología como:
  • Cólico del lactante.
  • Regurgitación.
  • Estreñimiento.
  • Tortícolis congénita.
  • Luxación de alguna extremidad.
  • Asimetrías  craneales.
  • Irritabilidad.
  • Conducto del lagrimal obstruido.
  • Trastornos psicomotrices.
  • Estrabismo.
  • Trastornos de la alimentación.
  • Trastornos músculo-esqueléticos.
   Algunos problemas del parto aparecen en la edad escolar:
  • Hiperactividad.
  • Déficit de atención.
  • Dislexia.
  • Problemas de lectura.
  • Problemas de escritura.
  • Dificultades para relacionarse con los compañeros.
  Contraindicaciones

  • Hemorragia intracraneal aguda.
  • Aneurisma intracraneal.
  • Fracturas recientes del cráneo.
  • Hernia del bulbo raquídeo.
En esencia, cualquier alteración fisiológica que modifique ligeramente la presión intracraneal, puede afectarlo negativamente.

Pregunte al médico si debe preocuparse por el efecto de los cambios en la presión intracraneal del paciente.
CRP OSTEOPATIA
Textos e información redactada por Joan Carles Bosch Tomas, gerente de Centre Recuperatori Pardinyes.
info@crposteopatia.es
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