Sistema Fascial Osteopatia - Centre Recuperatori Pardinyes Osteopatia

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El omnipresente sistema fascial

Cada tejido corporal es portador de alguna enfermedad resultante de una respuesta patológica de las células a la aplicación de las fuerzas mecánicas.
Cada estructura del cuerpo puede desarrollar una enfermedad como consecuencia de una respuesta anormal de las células a las fuerzas mecánicas externas. [Leer mas]


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Principios del tratamiento y técnicas básicas

La inducción miofascial es un proceso simultáneo de evaluación y tratamiento, en el que, a través de movimientos y presiones sostenidas tridimensionales, aplicadas en todo el sistema fascial, se busca la liberación de las restricciones del sistema fascial, con el fin de recuperar el equilibrio funcional del cuerpo. [Leer mas]
Restricciones miofasciales de la cara

El sistema miofascial de la cara es un mundo aparte dentro del sistema integral del cuerpo, así como también lo es la composición fascial en comparación con la del resto del cuerpo. Las fascias de la cara son principalmente las inserciones musculares. Su objetivo funcional primordial es reunir en forma de una membrana intermuscular esta musculatura de la expresión, tan complicada en su función. Esta situación es particularmente compleja en el contorno de los globos oculares. Los músculos de la expresión, en su coordinada acción, tienen la capacidad de expresar diferentes estados emocionales, que oscilan entre la tristeza,  pasando por la tranquilidad, hasta la felicidad.



El paso entre un estado y otro requiere una coordinación y un equilibrio perfectos del sistema miofascial. El análisis anatómico de los diminutos recorridos del sistema fascial en esta región es muy complejo y de una importancia secundaria en la ejecución de las técnicas.

El estado de relajación de la musculatura de la cara se refleja pues en el grado de tensión de la piel, razón por la cual al estar afectados los  músculos de la cara por alguna lesión neurológica, por ejemplo, una lesión del nervio facial, se observa una caída flácida de la piel a consecuencia de la falta de tono muscular. A través de los movimientos involuntarios, estos músculos expresan nuestros sentimientos. Las expresiones tan puras en la cara de un niño son mucho más controlables, en la mayor parte de las situaciones, que en las personas adultas. Sin embargo, las emociones influyen también, de manera menos controlable, directamente en el funcionamiento del sistema cardiovascular, respiratorio o el endocrino. Las zonas dolorosasse manifiestan esencialmente sobre los lados de la nariz y alrededor de los ojos. La restricción miofascial de estos grupos musculares pueden limitar las expresiones básicas de la cara.

Inducción miofascial en la región ocular.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales de la región ocular.
Inducción miofascial en la región cigomática.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales de la región cigomática.
El trastorno funcional de los músculos masticadores puede producir los siguientes síntomas:

  • Dolor profundo de oído interno.
  • Dolor en la fosa pterigoidea ( cerca del oído).
  • Dolor sobre el ala mayor del esfenoides ( en la sien ).
  • Contacto prematuro entre los dientes.
  • Dolor al masticar.
  • Dolor irradiado sobre la articulación temporomandibular.
  • Dolor sobre el segundo y el tercero de los molares inferiores.
  • Dolor retroocular.
  • Problemas al enfocar la vista.
  • Distorsiones visuales.
  • Reducción de la apertura de la boca.
  • Trabas al abrir y cerrar la boca.
  • Desviaciones de la mandíbula al abrir la boca.
Inducción profunda de la fascia del masetero.
OBJETIVO: la aplicación de esta técnica permite mejorar, de una manera considerable, el funcionamiento de la ATM ( maxilar inferior ), así como también eliminar los dolores referidos de esta región.
Inducción postisométrica del masetero.
OBJETIVO: liberar las restricciones funcionales de difícil identificación durante la liberación profunda.
Patomecánica en las restricciones de la LENGUA

Hay que considerar la lengua como un complejo muscular encargado de diversas funciones:

  • Degustar.
  • Tragar.
  • Masticar.
  • Hablar.

    Los músculos que controlan los movimientos de la lengua se dividen en dos grupos:

  • EXTRÍNSECOS: encargados de mover la lengua dentro de la boca y sacarla fuera.
  • INTRÍNSECOS: realizan los cambios de forma y perfil de la lengua.
Inducción miofascial de los músculos de la lengua.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales que impiden un funcionamiento correcto del complejo muscular que controla los movimientos de la lengua.
Restricciones miofasciales de la cabeza

El análisis de las diferentes patologías y tratamientos relacionados con los trastornos del sistema craneal va más allá del contenido de esta página.  Sin embargo, al analizar la complejidad de los movimientos del sistema fascial, no se puede dejar al cráneo y sus conexiones fasciales fuera del análisis sobre la globalidad del sistema miofascial.

Resulta interesante preguntarse sobre las conexiones de este sistema entre el cráneo y el resto de nuestro cuerpo. Está clara, desde el punto de vista anatómico, la conexión que se puede denominar "externa", es decir, la conexión entre el complejo miofascial del cuello y su continuación hacia el cráneo y la cara.

    El sistema craneosacro se relaciona directamente con los siguientes sistemas corporales:

  • Sistema miofascial.
  • Sistema nervioso.
  • Sistema músculo esquelético.
  • Sistema vascular.
  • Sistema linfático.
  • Sistema endocrino.
  • Sistema respiratorio.
  • Sistema digestivo.

Existe una acción recíproca entre cada uno de estos sistemas y el sistema craneosacro. Cualquier trastorno en el sistema  craneosacro influirá negativamente en el funcionamiento de otros sistemas, así como también el trastorno en cada uno de los sistemas mencionados afectará al correcto funcionamiento del sistema craneosacro. Especialmente importante es su asociación con el sistema nervioso central en su proceso de crecimiento y desarrollo.

El tratamiento de los trastornos del sistema craneosacro se realiza a través de la aplicación de fuerzas muy ligeras de tracción o de levantamiento (estiramiento), que se aplican sobre los huesos del cráneo. La ausencia de un movimiento suave y elástico en cualquiera de los huesos del cráneo indica una perturbación del sistema. Las restricciones, que son barreras al movimiento libre del sistema craneosacro, pueden producirse entre los huesos del cráneo subyacentes o en las membranas intracraneales (membranas que envuelven el cerebro y la médula espinal).



Tratamiento en las restricciones miofasciales de la BASE DEL CRÁNEO
Inducción suboccipital
OBJETIVO: liberar la restricción miofascial de la región suboccipital (nuca).
Inducción en las restricciones de la tienda del cerebelo a través de la descompresión de esfenoides.
OBJETIVO: el esfenoides es probablemente el hueso más importante en la dinámica craneal y, por supuesto, de todo el sistema craneosacro. El contacto terapéutico sobre las alas mayores del esfenoides permite realizar el movimiento de descompresión en la unión esfenobasilar y liberar las restricciones horizontales anteroposteriores de la tienda del cerebelo.
Inducción en las restricciones de la tienda del cerebelo a través de la sincronización de los temporales (dedo en el oído)
OBJETIVO:  Liberar las restricciones laterales de la tienda del cerebelo.
Implicaciones miofasciales en el funcionamiento de las articulaciones TEMPOROMANDIBULARES (ATM)


A lo largo de los años, diferentes especialistas en Ciencias de la Salud ha dado una importancia variable a la participación de la ATM en la patología relacionada con el aparato locomotor. Últimamente, una disfunción de la ATM es un diagnóstico muy común y, por lo general, es tratado por los profesionales de odontología con diferentes aparatos ortopédicos, que tienen como fin corregir las maloclusiones, o reducciones de la compresión fisiológica de la mandíbula. La disfunción de la ATM puede estar causada, en un 95 %, por los cambios funcionales ( ¿ miofasciales ? ), y en el 5 %, por cambios estructurales ( Upledger, 1987 ).

Al iniciar el análisis sobre la ATM, su mecánica, biomecánica, evaluación y tratamiento, hay que formular la pregunta de si el problema de la ATM es tan sólo un problema de disfunción local o es un elemento en la cadena de cambios que pueden afectar a diferentes sistemas del cuerpo, como el sistema músculo-esquelético, miofascial, nervioso, craneosacro y claro está, el sistema de la masticación. Hay que preguntarse también si las lesiones o disfunciones encontradas en la ATM son de origen primario o, tal vez, son sólo el resultado de los cambios procedentes de otras regiones o sistemas del cuerpo.

Al analizar el problema de la ATM hay que retroceder en el tiempo hasta las investigaciones de Costén ( 1936 ) ( Upledger, 1986 ), quien describió el sistema de la ATM con las siguientes características.

  • TRASTORNOS MECÁNICOS que generan dolor, limitación funcional, ruido ( por ejemplo, crepitación ) y dificultades al tragar.
  • NEURALGIAS SECUNDARIAS como, por ejemplo, el dolor facial ( cara ), el dolor de la base del cráneo, el dolor de oídos y de la región auricular, sensaciones de quemaron en la nariz la lengua y la garganta.
  • ACÚFENOS, trastornos de la audición.

Costen afirmaba que el 85 % de los pacientes tenían cambios producidos por una maloclusión dental, y el 15 % restante a causa del bruxismo o los problemas de origen emocional.

Las recientes investigaciones se dirigen hacia una visión muy amplia en la patología de la ATM que implica a traumatismos directos ( recientes o antiguos ), trastornos mecánicos, psicoemocionales, factores nutricionales y alérgicos. Se considera que el trastorno de la ATM es, principalmente, el síntoma y no la causa de los problemas que la afectan ( Upledger, 1986, Barnes, 1990 ). En este orden de ideas, no se puede separar la patología detectada en la ATM del resto del cuerpo. Hay que subrayar que el mencionado “ resto del cuerpo “ no puede influir solamente la región cervical, con su función de sostenimiento del peso de la cabeza y las funciones de los órganos relacionados con los sentidos ( vista, gusto, olfato, oído), sino que también debe implicar un profundo análisis de la postura corporal, las funciones craneosacras, la respiración diafragmática, etc.

Numerosos cuadros dolorosos en la cara, la cabeza y la nuca tienen su origen en los cambios relacionados con el funcionamiento inadecuado de la ATM. El sistema miofascial desempeña un papel primordial en el funcionamiento correcto de esta compleja articulación. Hay que destacar que, durante la evaluación del síndrome miofascial,
se debe diferenciar el dolor procedente de la articulación afectada por los CAMBIOS ARTRÍTICOS ARTICULARES del de origen MIOFASCIAL. Por lo general, el dolor de origen MIOFASCIAL es bilateral. Así que si se trata de un dolor unilateral de una instalación progresiva, por lo general será de origen ARTRÍTICO ARTICULAR.
Compresión de la ATM (maxilar inferior)  [imagen izquierda] - Inducción horizontal de la ATM (maxilar inferior) [imagen derecha]
OBJETIVO: Liberar las restricciones miofasciales que entorpecen el correcto funcionamiento de la ATM.
Restricciones miofasciales del cuello

La red miofascial en la región cervical está íntimamente unida al esqueleto y a los diferentes órganos de esta región y, al tener una orientación longitudinal, las fascias de la región cervical conectan entre sí las estructuras del tronco y las de la cabeza ( Upledger, 1995, Bienafait, 1987 ). El sistema fascial forma una serie de COMPARTIMENTOS que envuelven, separan y sostienen los músculos, los huesos, las vísceras, los vasos sanguíneos y el sistema nervioso. Se puede comparar su recorrido con una especie de tubos concéntricos, puestos uno dentro de otro y conectados entre sí.

En el plano FACIAL SUPERFICIAL se encuentran dos músculos, probablemente los más involucrados en las restricciones del sistema miofascial del cuello: el trapecio y el esternocleidomastoideo ( ECM).

Es difícil encontrar una persona sin una restricción miofascial del trapecio, especialmente en el segmento superior. Estas tensiones acumuladas pueden tener un ORIGEN FÍSICO, como un traumatismo ( por ejemplo, el síndrome postlatigazo cervical ) o un trastorno postural ( postura sostenida con la cabeza en posición protruida - adelantada - ), así como también de ORIGEN EMOCIONAL.

    NOTA

La respuesta corporal como reacción a un estrés emocional es física. El cuerpo repite patrones de movimiento defensivos que con el tiempo se convierten en hábitos con consecuencias parecidas o iguales a los que genera un traumatismo mecánico directo.

El tratamiento de las restricciones miofasciales de la región cervical ocupa el primer lugar en cuanto a importancia en un enfoque global del tratamiento de los trastornos del SISTEMA MIOFASCIAL del cuerpo. Todos los planos verticales del sistema fascial del cuerpo recorren la región cervical. Es una observación de extrema importancia para la aplicación de las técnicas miofasciales, pues quiere decir que, mediante un correcto manejo de las técnicas en esta región, se puede, indirectamente, actuar sobre cualquier segmento fascial del cuerpo.
Elongación oblicua de la fascia cervical
OBJETIVO: elongar la fascia del trapecio superior y del angular del omoplato.
Inducción global de las fascias cervicales.
OBJETIVO: Liberar la restricción de la fascia cervicodorsal.
Inducción profunda de las fascias cervicales.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales en todos los niveles de la región paravertebral y prevertebral.
Patomecánica y consideraciones miofasciales en las restricciones del músculo ESTERNOCLEIDOMASTOIDEO (ECM)

Las restricciones miofasciales del músculo ECM pueden llevar a ciertos trastornos posturales, dificultades de orientación en el espacio, sensación de vértigo y trastornos del equilibrio postural ( Rolf, 1977; Paulus y Pilat, 1995 ). Las restricciones miofasciales del músculo ECM las asociamos principalmente con la posición protruida de la cabeza ( posición adelantada ). Cuanto más vertical se encuentra el músculo ECM al observarlo en el plano de sagital ( vista lateral ), más pronunciada es la posición protruida de la cabeza del paciente. Es un músculo que generalmente se lesiona fácil y gravemente en los traumatismos relacionados con una violenta hiperextensión del cuello ( síndrome del latigazo cervical ) ( Porterfield, 1995 ). En este tipo de traumatismos, la parte más propensa a las lesiones es la parte de las inserciones inferiores del músculo ( esternón y clavícula).

Inducción miofascial del músculo esternocleidomastoideo.
OBJETIVO: Liberar las restricciones miofasciales de la fascia del músculo (ECM).


Patomecánica y consideraciones miofasciales en las restricciones de la región SUBOCCIPITAL (nuca)


La liberación de las restricciones miofasciales de la musculatura suboccipital es un de los procedimientos más comunes e importantes entre las técnicas aplicadas en la región cervical ( Barnes, 1990; Upledger, 1987; Chaitow, 1999 ). Se trata de los cuatro pequeños músculos que controlan los movimientos entre el occipucio ( occipital ) y las dos primeras vértebras cervicales: RECTO POSTERIOR MENOR DE LA CABEZA, OBLICUO SUPERIOR DE LA CABEZA, RECTO POSTERIOR MAYOR DE LA CABEZA Y EL OBLICUO INFERIOR DE LA CABEZA. Son ellos los que controlan las actividades musculares en la región cervical, así como también los que relacionan los movimientos de los ojos con los movimientos de la cabeza, convirtiéndose de esta forma, probablemente, en los músculos más importantes del control postural ( André-Keshays, 1988 ).

Los músculos suboccipitales controlan los finos y, muchas veces de escasa amplitud, movimientos de rotación y flexión de la cabeza. En la mayor parte de los casos, estos movimientos son involuntarios y están relacionados con los movimientos de la cabeza vinculados a la función de algunos sentidos, como el OÍDO, VISTA, OLFATO. Para su mejor funcionamiento, los músculos de la región suboccipital deben estar en perfecto equilibrio mecánico, controlado por una tensión miofascial adecuada. Las restricciones de la fascia de los músculos suboccipitales cambian la respuesta postural, no sólo de los músculos de la columna vertebral, sino también de otros grupos musculares del cuerpo.

La hipertonía crónica de estos músculos, secuela de la restricción miofascial, mantiene la posición protruida de la cabeza ( adelantada ).


NOTA

Es interesante analizar los experimentos al examinar la amplitud de los movimientos de la CADERA en relación con la restricción miofascial de los músculos suboccipitales ( nuca ). Al aplicar ejercicios de estiramiento de los músculos ISQUIOTIBIALES, la amplitud del movimiento de flexión de la cadera aumentó un 9 %. La segunda medición se realizó después de la liberación de la fascia de los músculos suboccipitales que, como consecuencia, mostró un aumento de las amplitudes de flexión de cadera del 13 %. La liberación de la fascia de estos músculos permite su mayor estiramiento y, automáticamente disminuye el tono de los flexores de la rodilla ( ISQUIOTIBIALES). Es recomendable revisar y tratar previamente , si es el caso, la musculatura suboccipital en aquellos pacientes con restricción crónica de los ISQUIOTIBIALES ( Schleip, 1996 ).


Inducción suboccipital
OBJETIVO: Liberar la restricción miofascial de la región suboccipital.


Patomecánica y consideraciones miofasciales en las restricciones de la región HIOIDEA (parte anterior del cuello)


El hueso hioides se encuentra en la parte anterior del cuello. Este hueso, aparentemente de tan poco significado, cumple con una función muy importante desde el punto de vista de la biomecánica del sistema fascial en la región cervical, el equilibrio funcional de la ATM ( MAXILAR INFERIOR ) y el mantenimiento postural de todo el cuerpo.

Desde el punto de vista funcional, el hioides participa en actividades como TRAGAR, HABLAR, TOCAR INSTRUMENTOS DE VIENTO, ETC. De este modo, los músculos SUPRAHIOIDEOS ( los que están por encima del hueso hioides ) e INFRAHIOIDEOS ( los que están por debajo de hueso hioides ) se convierten en un factor importante en el mantenimiento de una correcta postura de la cabeza y del cuello.

La posición protruida de la cabeza ( posición adelantada ), con la consiguiente EXTENSIÓN  exagerada del occipucio ( nuca ) para mantener la horizontalidad de la vista, produce una continua tensión sobre los músculos HIOIDEOS. Esta prolongada y repetida tensión provoca la depresión y el traslado posterior de la MANDÍBULA: esta posición obliga a la persona a abrir la boca, lo que debe contrarrestarse con una acción de los músculos TEMPORALES Y MASETEROS ( son los principales músculos para el cierre de la boca ). Este cambio funcional puede desarrollar las restricciones en el sistema miofascial de control de los movimientos de la mandíbula. Uno de los signos clínicos es la sequedad de la boca por la continua tendencia a abrirla para facilitar la respiración. La disfunción de la fascia en esta zona puede producir dolores concentrados sobre la masa del músculo esternocleidomastoideo y sobre los cuatro dientes incisivos. Esto, en consecuencia, puede producir TRISMO ( rigidez espasmódica de los músculos de la mandíbula inferior que cierra firmemente la boca), PROBLEMAS PARA TRAGAR Y CAMBIOS DEL FUNCIONAMIENTO DE LA ARTICULACIÓN TEMPOROMANDIBULAR ( maxilar inferior ).
Inducción de la fascia suprahioidea e infrahioidea.
OBJETIVO: liberar las restricciones de la región suprahioidea e infrahioidea.
Deslizamiento transverso suprahioideo.
OBJETIVO: liberar la fascia suprahioidea. La técnica se utiliza en pacientes con tortícolis agudo, disfunción de la ATM (maxilar inferior), cervicalgias, problemas de deglución y alteraciones del habla, así como también con la patología relacionada con el músculo cutáneo del cuello.
Restricciones miofasciales del tórax


Al referirnos al tórax, con mucha frecuencia utilizamos la expresión “caja torácica“. Esta caja, que se compone de las costillas, el esternón y, en la parte posterior, las vértebras dorsales, goza de una gran movilidad al compararla con otros segmentos corporales como la cabeza o la pelvis. Me refiero principalmente a la movilidad intrínseca del tórax. La caja torácica es capaz de inclinarse, doblarse y rotar dentro de sí misma. Es más angosta en el segmento superior y más ancha por abajo. Entre sus principales funciones destaca la de proteger a los órganos primordiales: EL CORAZÓN y los PULMONES. Los movimientos de la caja torácica se realizan con una correcta coordinación entre los pequeños movimientos de numerosas articulaciones. La amplitud y la coordinación correctas de estos movimientos son de una importancia esencial para una ejecución adecuada de la RESPIRACIÓN.

La respiración constituye nuestra necesidad más básica: no podemos sobrevivir más de tres minutos sin respirar. El análisis del acto de la respiración, que implica el uso de un mecanismo muy complejo, se escapa del objetivo de esta página. Muchas corrientes terapéuticas, en particular las relacionadas con las terapias alternativas, han tomado el control de la respiración como uno de los más importantes objetivos en sus protocolos de tratamiento, exponiendo la necesidad de unos tratamientos dirigidos a mejorar la respiración. Sin embargo, hay que subrayar que no es posible cambiar o corregir el proceso de la respiración sin un apropiado cambio de las estructuras que, de forma directa o indirecta, están involucradas en el proceso respiratorio. La respiración cambiará de una manera natural con la corrección en los cambios estructurales. La calidad de la respiración, y también del habla, depende en gran parte de un correcto MANTENIMIENTO POSTURAL. Los componentes de la caja torácica participan activamente en este proceso. Un comportamiento adecuado y el equilibrio del sistema miofascial son elementos necesarios para que este control sea eficaz.

La distribución del sistema miofascial permite, de una manera muy completa, integrar la musculatura de la región de la caja torácica en el acto respiratorio. Hay que subrayar que el control de la respiración se realiza también de una manera involuntaria, por ejemplo, durante el sueño. Este control involuntario asegura la supervivencia; y la calidad de esta respiración automática no depende de un entrenamiento de la respiración involuntaria, sino de un libre y coordinado funcionamiento del sistema miofascial de las estructuras implicadas ( Gallaudet, 1931; Bochenek, 1997 ).

EL MOMENTO DE NACER marca una transición hacia el movimiento más importante del ser humano: la respiración. Probablemente, este es el momento en el que se determina el patrón respiratorio para el resto de la vida. POR LA POSICIÓN FETAL, LAS COSTILLAS superiores tienen una posibilidad de movimiento muy limitada; la respiración es principalmente diafragmática e implica a las últimas costillas. La primera respiración al nacer debe iniciar la expulsión del líquido de los pulmones, por lo que es muy probable que esta primera respiración y la posición en la que se realiza sea la que determine el patrón de la  respiración posterior ( Schultz, 1996 ). También hay que recordar que el patrón de la respiración puede verse alterado por diferentes motivos.
Deslizamiento longitudinal sobre la masa común paravertebral.
OBJETIVO: liberar las restricciones longitudinales de la fascia de los músculos paravertebrales.
Manos cruzadas en la fascia toracolumbar.
OBJETIVO: liberar las estructuras profundas de la fascia toracolumbar.
Inducción oblicua de la fascia torácica.
OBJETIVO: Liberar las restricciones oblicuas de la fascia torácica.
Inducción de la región pectoral.
OBJETIVO: eliminar la restricción de la fascia de la región pectoral. Este tipo de restricción es típica en la retracción de los pectorales o si existe una postura cifótica o escápula alada.
Inducción del diafragma
OBJETIVO: eliminar las restricciones de la fascia del diafragma. Las restricciones miofasciales del diafragma y de sus conexiones se observan habitualmente en las patologías relacionadas con la postura cifótica (giba), los hombros protruidos (adelantados) y la posición adelantada de la cabeza (protruida).  Las restricciones miofasciales diafragmáticas afectan no sólo al funcionamiento de la actividad respiratoria, sino también al de todas las estructuras que atraviesan el diafragma, como, por ejemplo, la arteria aorta, la vena cava, el esófago, los conductos linfáticos o el nervio vago.
Restricciones miofasciales de la región lumbopélvica

El equilibrio mecánico de la región lumbopélvica no es fácil de mantener y tampoco son fáciles de explicar sus conexiones en función del equilibrio del sistema miofascial. Al analizar los movimientos en esta región del cuerpo, hay que tener en cuenta que la estabilidad de la zona lumbopélvica depende de tres niveles articulares de mucha importancia y de una compleja actividad de la musculatura que soporta sus movimientos: EL NIVEL COXOFEMORAL (cadera), EL NIVEL SACROILÍACO, EL LUMBOSACRO y, en realidad, también un cuarto nivel, muchas veces olvidado, EL NIVEL DEL SUELO PÉLVICO.

DURANTE EL EMBARAZO, cuando se presentan los cuadros dolorosos en la columna lumbar, no se forma ( como era de esperar ) una hiperlordosis, sino que se observa un aplanamiento lumbar. De esta forma, la presencia de dolor, no debe relacionarse con las patologías de la columna lumbar producidas por el incremento de la lordosis lumbar, mecanismo común de la formación de las lumbalgias, sino que el problema debería buscarse directamente en la pelvis. Los tratamientos de estabilización de las articulaciones sacroilíacas por medio de fajas o cinturones especialmente diseñados permitieron, de un modo eficaz, controlar los cuadros dolorosos. De esta forma, la atención se dirigió hacia estas articulaciones.

La excesiva laxitud ligamentosa o un trastorno miofascial de la región sacroilíaca puede producir desequilibrios y desarrollar CUADROS DOLOROSOS.
Plano transverso: nivel pélvico.
OBJETIVO:  la técnica se utiliza para liberar las restricciones de la fascia en la región pélvica.
Descompresión lumbosacra.
OBJETIVO: liberar las restricciones de la fascia de la región lumbopélvica.
Inducción de la fascia del cuadrado lumbar.
OBJETIVO: producir el estiramiento del cuadrado lumbar y de los erectores de la columna lumbar, así como la descompresión de las raíces nerviosas de la columna lumbar.
Inducción del tejido periticular de las articulaciones sacroilíacas.
OBJETIVO: liberar las restricciones del sistema fascial que afectan a las articulaciones sacroilíacas.
Inducción del sacro.
OBJETIVO: liberar las restricciones de los tejidos adyacentes a los bordes del sacro.
Los principales músculos de esta región son el PSOAS, EL PIRAMIDAL DE LA PELVIS y el GLÚTEO MAYOR. Cuando existen restricciones miofasciales, éstas alteran el equilibrio funcional.

Desde el punto de vista de la eficacia del sistema miofascial, se considera que el músculo PSOAS es una piedra fundamental en el equilibrio de un cuerpo bien organizado. El psoas, QUE UNE DIRECTAMENTE LA CAJA TORÁCICA CON EL MUSLO, se fija bilateralmente sobre ambos lados de las vértebras lumbares. Es curioso que el PSOAS, determinando la mecánica de la pelvis, no tiene puntos de inserción directamente en ella. Las conexiones son indirectas y están relacionadas con las estructuras adyacentes: la caja torácica, el fémur y el músculo iliaco. Es interesante, también, relacionar el funcionamiento del psoas con el de las vísceras ( Rolf, 1963 ). Desde el enfoque de la dinámica del sistema fascial del cuerpo, no es exagerado denominar al psoas como el EJE FUNCIONAL DEL CUERPO. No hay que  perder de vista el hecho de que el PSOAS inicia su viaje hacia abajo partiendo desde la unión dorsolumbar, involucrando así la columna dorsal. A través de las FASCIAS, las inserciones bajas del trapecio y el diafragma, con sus inserciones inferiores, a través de sus dos pilares, el psoas puede influir también en la calidad del RITMO RESPIRATORIO. Por otro lado, EL PLEXO LUMBAR ( conjunto de nervios ) es el complejo que se mueve dentro y alrededor del psoas, de esta forma resalta la compleja ubicación de este músculo tan neurálgico. La situación de la columna lumbar con respecto al psoas es mucho más compleja considerando las inserciones del músculo en los discos lumbares. Una de sus funciones es mantener a una distancia adecuada las vértebras lumbares entre sí. En cada lado del cuerpo, LOS RIÑONES se sitúan junto al PSOAS,y también la vejiga, las vísceras y los órganos reproductores. Considerando las conexiones fasciales de todos los elementos mencionados, se puede entender al psoas como una poderosa entidad FUNCIONAL UNIFICADORA de la región pélvica.

El PSOAS y los músculos RECTOS DEL ABDOMEN deben trabajar en perfecta coordinación. Su equilibrio es básico para la marcha, así como también para el mantenimiento de una postura bípeda ( posición de pie ) adecuada. En este orden de ideas, hay que entender el inconveniente de un excesivo fortalecimiento de los MÚSCULOS RECTOS DEL ABDOMEN ( abdominales ). Los clásicos ejercicios realizados en los gimnasios y con aparatos especiales, que por lo general consisten en la realización de movimientos de sentarse partiendo de la posición de decúbito supino ( tumbado boca arriba ) pueden tener efectos negativos sobre la mecánica del psoas. Su excesivo fortalecimiento acerca demasiado las fibras musculares y no permite su relajación normal. De esta forma, manteniendo una hipertonía prolongada, las capas musculares se adhieren una a la otra. Estos ejercicios también producen un exceso de estrés mecánico sobre la musculatura paravertebral, ya maltratada durante las actividades diarias, comprimiendo en exceso las VÍSCERAS y el DIAFRAGMA. Este estrés disminuye con el tiempo la eficacia funcional del PSOAS. Hay que considerar también que el PSOAS actúa como una especie de bomba que estimula la circulación de los líquidos, proceso que se realiza generalmente durante la marcha con cada paso que damos. Por lo tanto, una deficiencia funcional del PSOAS podría influir en el flujo normal de la sangre hacia las extremidades inferiores. No hay que olvidar las conexiones funcionales del PSOAS con los músculos del SUELO DE LA PELVIS y su importancia en el proceso de EVACUACIÓN, así como también en la VIDA SEXUAL. El desequilibrio de la relación entre el PSOAS y los RECTOS DEL ABDOMEN ( su retracción por el excesivo fortalecimiento o su excesiva elongación ), produce un desequilibrio funcional.


Inducción de la fascia del psoas.
OBJETIVO: esta técnica se utiliza para eliminar las restricciones del psoas asociadas a cuadros dolorosos, y las restricciones del movimiento de la columna lumbar, con la consiguiente aparición de anteversión de la pelvis e hiperlordosis (aumento de la curva lumbar).

NOTA IMPORTANTE
Cada paciente tratado con la técnica de inducción del psoas debe someterse a una evaluación médica previa. Bajo ninguna circunstancia se puede aplicar a pacientes con procesos inflamatorios en el área pélvica, con sospecha de aneurismas (dilatación anormal de las paredes de una arteria o una vena), ni a mujeres embarazadas. Cada dolor abdominal no diagnosticado debe considerarse una contraindicación para la aplicación de la técnica.


En cuanto al GLÚTEO MAYOR, su hipertonía (contractura), relacionada con la restricción miofascial, pueden producir cambios importantes en el comportamiento estático de la PELVIS en la posición de pie así como también durante la marcha.

Inducción de la fascia glútea.
OBJETIVO: eliminar las restricciones de la fascia glútea producidas por las patologías del glúteo mayor y los rotadores del muslo.
Inducción del glúteo medio.
OBJETIVO: liberar la fascia del músculo glúteo medio.
El dolor referido de la restricción miofascial del PIRAMIDAL DE LA PELVIS abarca una zona muy extensa: la región lumbosacra, la región glútea, la cara posterior del muslo, la ingle y el pie. Durante la defecación, el dolor se presenta en el recto. Uno de los síntomas más frecuentes es la DISFUNCIÓN SEXUAL. Así, la restricción miofascial del PIRAMIDAL influye en las patologías relacionadas con el propio PIRAMIDAL, y también puede afectar a la marcha por las restricciones de la elasticidad del BÍCEPS FEMORAL debido a una relación ligamentaria.


Inducción del piramidal de la pelvis.
OBJETIVO: eliminar las restricciones miofasciales y la hipertonía del piramidal de la pelvis.


EL SUELO DE LA PELVIS, de forma romboidal, forma una especie de hamaca colocada en el fondo de la cavidad de la PELVIS. Las lesiones de esta región relacionadas con el EMBARAZO y el PARTO constituyen un objetivo esencial de los tratamientos de inducción miofascial relacionadas en la región del SUELO PÉLVICO ( Koch, 1997, Kirkaldy ).
Inducción indirecta en las restricciones de la región púbica.
OBJETIVO: liberar la fascia de la región púbica.
Inducción transversa de la región púbica.
OBJETIVO: liberar la fascia de los aductores y de la sínfisis púbica.
Restricciones miofasciales de las extremidades superiores


En las patologías más comunes como, por ejemplo, el síndrome de QUERVAIN ( inflamación de los tendones que pasan por encima del pulgar de las manos ), el TÚNEL CARPIANO, la EPICONDILITIS LATERAL DE CODO ( codo de tenis) o la tendinitis del MANGUITO DE LOS ROTADORES (hombro ), siempre se debe evaluar la eficacia mecánica GLOBAL del sistema miofascial de la extremidad superior. Si es cierto que estas patologías tienen su propia etiología ( parte de la medicina que estudia el origen de las causas de las enfermedades ), también es cierto que en su gran mayoría se deben a traumatismos relacionados con el USO EXCESIVO, o tal vez INAPROPIADO ( descoordinado ), en las actividades laborales, domésticas o deportivas. Este uso INAPROPIADO, debido a la deficiencia mecánica del sistema miofascial, podría ser una de las causas de la formación e instalación de las patologías mencionadas, patologías que se suelen presentar en lugares de difícil conformación y coordinación anatómica. Como ejemplo se pueden mencionar los tendones de los músculos extensor del pulgar ( mano ) y abductor largo del pulgar ( mano ), que no sólo comparten la envoltura sinovial, sino que también están expuestos a las repetidas fricciones durante los movimientos complejos del pulgar. Esta situación facilita la formación de, por ejemplo, el síndrome de QUERVAIN. Al enfocar los tratamientos de los síndromes de la restricción miofascial en la extremidad superior, hay que recordar la necesidad de un TRATAMIENTO GLOBAL dirigido a restablecer el equilibrio funcional de toda la extremidad y no sólo del TRATAMIENTO LOCAL realizado con el objetivo de eliminar un problema en concreto.


Patomecánica y consideraciones miofasciales relacionadas con las restricciones del sistema fascial de la MANO y del ANTEBRAZO.


Deslizamiento longitudinal de los flexores de la muñeca y de los dedos.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales de los músculos flexores de los dedos.

NOTA
Esta técnica se aplica cuando hay un dolor intenso postraumático, quirúrgico o tras largas inmovilizaciones.

La habilidad manipulativa de la mano depende en un gran porcentaje de la EFICACIA MOTORA DEL PULGAR. Según algunos autores, se le asignan al pulgar hasta un 50 % de la importancia de la actividad de la mano ( Kapandji, 1977 ). De este modo, las deficiencias de coordinación de las actividades de este dedo, debidas a las restricciones miofasciales, se ubican en el primer lugar de importancia entre los tratamientos de los síndromes de restricciones miofasciales de la mano. Una de las patologías más comunes es la enfermedad de QUERVAIN que se relaciona con la difícil situación biomecánica de los tendones: los tendones de los músculos EXTENSOR CORTO DEL PULGAR y ABDUCTOR LARGO DEL PULGAR, que no solamente comparten la misma envoltura sinovial, sino que también están expuestos a repetidas fricciones durante complejos movimientos del pulgar.

El USO EXCESIVO o el USO INAPROPIADO de este complejo produce inflamación de los tendones, dolor, y una importante disminución de la capacidad de movimiento. En particular, el dolor se presenta al realizar la presa del pinzamiento con la yema del pulgar, actividad que obliga al abductor a estabilizar la base del pulgar ( Kapandji, 1977 ; Cyriax, 1983; Kesson, 1999 ).
Inducción miofascial relacionada con las limitaciones funcionales.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales de la cobertura sinovial de los tendones del abductor largo del pulgar y el extensor corto del pulgar.
Técnica telescópica para los dedos de la mano.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales en las articulaciones interfalángicas y metacarpofalángicas . La aplicación de esta técnica es recomendable en las patologías relacionadas con los cambios artríticos y postraumáticos, y en patologías relacionadas con el uso excesivo.
Inducción miofascial de las restricciones de los músculos.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales de los músculos interóseos.
LA FASCIA PALMAR consiste en una expansión de tejido conectivo (es el tejido que lo conecta todo - fascia -) que cubre la palma de la mano. Las restricciones miofasciales de esta región se convierten, con el tiempo, en PROLIFERACIONES FIBROSAS que gradualmente producen la deformidad en flexión de las articulaciones metacarpofalángicas proximales. La fascia palmar se vuelve tensa y retraída, lo que genera una dolorosa contractura en flexión de los dedos ( contractura de DUPUYTREN). Las técnicas de inducción miofascial se aplican principalmente en las fases I y II de la enfermedad, cuando todavía no se han presentado las restricciones tendinosas y capsulares. En estas etapas, los cambios se manifiestan en forma de NÓDULOS FIBROSOS que posteriormente se convierten en BANDAS LONGITUDINALES en forma de cordón, limitando de una manera permanente la capacidad manipuladora de la mano ( Cyriax, 1983; Kesson, 1999; Laslett, 1996; Mckenzie, 2000 ).


Inducción de la fascia palmar.
OBJETIVO: liberar las restricciones de la fascia palmar en las patologías relacionadas con la contractura de DUPUYTREN.

Las patologías relacionadas con el dolor clasificado con el nombre del TÚNEL CARPIANO implican, por lo general, el atrapamiento del nervio MEDIANO en el TÚNEL del carpo. Es una patología muy común, de etiología idiopática ( origen desconocido) , especialmente entre las MUJERES y relacionada con el uso excesivo. El BORDE CONVEXO de los huesos del carpo se convierte en un túnel fibroso y cerrado por el ancho LIGAMENTO TRANSVERSO DEL CARPO. En su recorrido, el NERVIO MEDIANO comparte con los tendones de los músculos FLEXORES DE LOS DEDOS este estrecho espacio. La patología se manifiesta durante la presión o la flexión de la muñeca, mal coordinadas por la fascia alterada, siendo difícil su tratamiento. En el DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL, hay que tener en cuenta las tenosinovitis ( inflamación del tendón dentro de la vaina ) de origen ARTRÍTICO, los traumatismos previos como, por ejemplo, LA FRACTURA DE COLLES, LA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS DURANTE LOS ÚLTIMOS MESES DEL EMBARAZO y, también, LOS CAMBIOS CAUSADOS POR ENFERMEDADES METABÓLICAS ( Bruhl, 1976 ). Hay que tener un cuidado muy especial al forzar el tratamiento, ya que está patología suele ser muy dolorosa.


Inducción miofascial en las patologías relacionadas con el túnel carpiano.
OBJETIVO: liberar la fascia en la región palmar de la muñeca.

Patomecánica y consideraciones miofasciales relacionadas con las restricciones del sistema fascial del BRAZO

Las restricciones del movimiento del brazo relacionadas con las restricciones miofasciales del COMPLEJO DEL HOMBRO y con las patologías del BÍCEPS BRAQUIAL se ubican en segundo lugar en las estadísticas sobre lesiones del miembro superior ( Warren, 1985 ). El balance fascial del bíceps es importante, considerando que pasa por tres articulaciones ( glenohumeral -hombro-, radiohumeral -codo- y cubitohumeral - codo- ) y que es el encargado de llevar el alimento de la mano a la boca. EL TENDÓN DE LA PORCIÓN LARGA DEL BÍCEPS BRAQUIAL participa en todos los movimientos del hombro y es propenso a sufrir lesiones relacionadas con el USO EXCESIVO, PROCESOS DEGENERATIVOS o POSTRAUMÁTICOS. El dolor se concentra, por lo general, sobre la cara anterior del hombro, pero también puede referirse hacia el brazo.
Inducción profunda de la fascia bicipital.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales que afectan el correcto funcionamiento del músculo bíceps braquial.
Deslizamiento transverso en la corredera bicipital.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales de la región de la corredera bicipital.
Deslizamiento transverso sobre le tendón del tríceps braquial.
OBJETIVO: liberar la fascia del tríceps braquial.
Patomecánica y consideraciones miofasciales relacionadas con las restricciones del complejo articular del HOMBRO

Entre tantas patologías que afectan al ser humano al comienzo del alborotado SIGLO XXI, y en lo general en lo que respecta a su vulnerable aparato locomotor, destacan los cuadros dolorosos del COMPLEJO ARTICULAR DEL HOMBRO. También la frontera de edad entre personas afectadas es más baja y cada vez más personas jóvenes sufren de este mal. Este fenómeno se presenta por diferentes motivos. ENTRE LOS MÁS IMPORTANTES hay que mencionar la exageración del movimiento que produce una sobrecarga en los tejidos. Esto puede observarse especialmente en los GIMNASIOS, donde cada día existen mayores exigencias y modelos a alcanzar, que obligan al participante a realizar ejercicios excesivos no acordes con su nivel físico ni de resistencia. En el otro extremo se encuentran las  PERSONAS INACTIVAS que cada día pasan más tiempo en posturas incorrectas, que ocasionan cambios posturales que alteran la eficacia funcional del COMPLEJO ARTICULAR DEL HOMBRO. Entre estas personas se encuentran también los TÍPICOS DEPORTISTAS DE FIN DE SEMANA, que quieren compensar la inactividad de la semana con ejercicios enérgicos durante un día, para posteriormente caer, de nuevo, en la inactividad. Lamentablemente, deben incluirse los ADOLESCENTES que, al pasar periodos prolongados frente a los ordenadores, rompen su esquema natural de comportamiento postural, provocando así distintas compensaciones funcionales que promueven luego la lesión. LAS PERSONAS CON CAMBIOS DEGENERATIVOS compatibles con edades avanzadas constituyen otro grupo de pacientes con el síndrome del hombro doloroso. Según las palabras de Godman: “ en las personas de edad es tan difícil encontrar un hombro sano como una arteria sana".

El COMPLEJO ARTICULAR DEL HOMBRO asegura a la extremidad superior una gran movilidad. Permite, también, realizar una de las conexiones más importantes del cuerpo humano: la del tronco con la mano.


Inducción de la fascia del músculo subescapular.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales del músculo subescapular.
NOTA
La restricción miofascial del músculo subescapular se manifiesta por un progresivo dolor en la cara anterior del hombro, que aumenta con los movimientos de abducción y rotación externa del brazo. Este dolor se diagnostica con frecuencia como una capsulitis adhesiva. La técnica permite eliminar las restricciones miofasciales y aumentar la amplitud del movimiento del complejo articular del hombro, así como también disminuir la posición protruida ( adelantada ) de la cabeza y los hombros, mejorando de esta manera la eficacia de la terapia de corrección postural. La zona del subescapular puede ser muy dolorosa durante la palpación y, por consiguiente, necesita de un cuidado especial.


Inducción de la fascial del pliegue axilar posterior.
OBJETIVO: liberar las restricciones de la cara posterior del pliegue axilar.
NOTA
El pliegue axilar posterior está formado por los tendones de los siguientes músculos: el redondo mayor, el redondo menor y el dorsal ancho. Las restricciones miofasciales en esta región limitan la amplitud de los movimientos de rotación externa, que puede ser particularmente dolorosa fijando la protrusión de los hombros (adelantados).


Inducción miofascial del dorsal ancho.
OBJETIVO: liberar las restricciones del músculo dorsal ancho.
NOTA
Las restricciones de la fascia del dorsal ancho provocan en el brazo una exagerada posición de rotación interna, incrementando de esta forma los cambios posturales relacionados con la protusión de la cabeza (adelantada) que impiden el retorno linfático normal. Considerando las amplias inserciones del dorsal ancho, las restricciones miofasciales también pueden afectar a la mecánica de la columna dorsal y lumbar.


Inducción miofascial del músculo infraespinoso.
OBJETIVO: liberar las restricciones del infraespinoso.
NOTA
Las restricciones de la fascia del músculo infraespinoso dificultan los  movimientos de rotación interna del brazo como, por ejemplo, abrocharse el sujetador. El dolor suele ser profundo y puede referirse hacia el borde interno del omóplato y la región suboccipital (nuca).


Inducción miofascial del complejo articular del hombro.
OBJETIVO: liberar las restricciones que afectan al correcto funcionamiento del complejo articular del hombro.
NOTA
Las secuelas de la restricción  miofascial de los músculos que influyen en el funcionamiento del complejo articular del hombro son múltiples. Algunas de estas restricciones, por su asociación con los cambios de la columna cervical y el tórax. Las restricciones miofasciales causan numerosas patologías del hombro, como la capsulitis adhesiva, los hombros y la cabeza protuidos ( adelantados ), etc. Las restricciones de la cara anterior del hombro son más complicadas.



Patomecánica y consideraciones miofasciales relacionadas con las restricciones de los músculos PECTORALES

No cabe duda de que las restricciones miofasciales del MÚSCULO PECTORAL MAYOR son las más complicadas de todas las de la región del HOMBRO. Hay que recordar también que estas restricciones afectan a tres niveles articulares, influyendo así en el funcionamiento de todo el complejo articular del hombro. El dolor referido del músculo pectoral mayor puede confundir al terapeuta, ya que se parece al de origen cardíaco. Por esta razón, hay que tener un especial cuidado al realizar el diagnóstico diferencial (Simons, 2001 ). La restricción crónica de los músculos pectorales mayores produce protusión de los hombros ( los anterioriza ) y de la  cabeza, y un aumento de la cifosis dorsal ( giba). Las restricciones consecuencia de las complicaciones, SECUELAS DE LA MASTECTOMÍA, no deben olvidarse en la aplicación de las técnicas para el PECTORAL MAYOR Y MENOR. En este tipo de pacientes, se debe tener un cuidado especial con las aplicaciones en la región de los ganglios linfáticos eliminados. Algunas técnicas pueden ser totalmente contraindicadas, por el riesgo de producir daños irreversibles. Por esta razón, antes del inicio del tratamiento se debe tener una información completa del médico que trata al paciente.

Inducción miofascial del músculo pectoral mayor (ténica global).
OBJETIVO: en  numerosas ocasiones, las restricciones miofasciales del pectoral mayor implican también restricciones del diafragma y de los rectos abdominales (medio superior). Frente a este tipo de restricción, es recomendable, antes de la aplicación de las técnicas específicas, realizar una técnica global profunda.
Inducción de la fascia del pectoral mayor.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales del músculo pectoral mayor.
Inducción miofascial del pectoral mayor y menor 1 (primera alternativa).
OBJETIVO: liberar la fascia del músculo pectoral mayor y menor.
Inducción miofascial del pectoral mayor y menor 2 (segunda alternativa).
OBJETIVO: liberar la fascia de los músculos pectorales.
Inducción de los espacios intercostales.
OBJETIVO: eliminar las restricciones miofasciales en los espacios entre la clavícula y la primera costilla.
Inducción miofascial del triángulo escápular.
OBJETIVO: liberar las restricciones de la fascia sobre los tres bordes de la escápula. La técnica es recomendable en las restricciones escapulotorácicas y del complejo del hombro.
Inducción miofascial del trapecio superior.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales del trapecio superior.
Restricciones miofasciales de las extremidades inferiores


Considerando que la principal función de las extremidades inferiores es la del soporte corporal durante la deambulación ( caminar ), intuimos que cada cambio estructural o funcional en cualquiera de sus segmentos generaría una serie de compensaciones que, con el tiempo y el uso prolongado, desarrollarán las compensaciones del sistema miofascial. La aplicación de las técnicas de la inducción miofascial tiene como objetivo equilibrar la fascia en esta parte del cuerpo. Este objetivo adquiere más importancia al recordarnos que la mayor parte de las restricciones miofasciales en la zona lumbopélvica, torácica y de la columna cervical se producen como consecuencia de los cambios miofasciales en las extremidades inferiores. Por esta razón, el tratamiento dirigido solamente a la liberación de la RESTRICCIÓN LOCAL, en los sitios donde se presentan los síntomas referidos, generalmente conduce a un alivio temporal. En este orden de ideas, cada evaluación de un problema postural, o un dolor muscular o miofascial en la columna vertebral, debe ir acompañada de la evaluación de las restricciones miofasciales de las extremidades inferiores, dada la estrecha vinculación de estas con la biomecánica de la columna vertebral. Igualmente, encontradas las restricciones miofasciales a este nivel, se debe proceder al tratamiento simultáneo de la corrección.


Patomecánica y consideraciones miofasciales en las restricciones de la FASCIA PLANTAR

Las fuerzas de estiramiento se concentran, por lo general, sobre la inserción de la fascia del calcáneo, pero también pueden expandirse a lo largo de todo el recorrido de la fascia plantar. Como consecuencia de esas restricciones, el paciente puede tener serios problemas en la deambulación ( caminar ) por terreno llano, al subir y bajar escaleras, y al dar los primeros pasos después de levantarse del reposo, especialmente del reposo nocturno. Los intentos de corrección a través de las PLANTILLAS CORRECTORAS se hacen imposibles por la presencia de un intenso dolor. La aplicación de las técnicas de inducción miofascial permite aumentar la movilidad y mejorar la función de todo el complejo de la bóveda plantar. En la EVALUACIÓN, debemos tener en cuenta el DIAGNÓSTICO DIFERENCIAL que nos permite distinguir los problemas de origen miofascial de los problemas de disfunción articular.

Las limitaciones de la elasticidad de la fascia plantar se manifiestan por un mecanismo funcional deficiente de los ISQUIOTIBIALES, CAMBIOS EN LA LORDOSIS LUMBAR, y en una posición de HIPEREXTENSIÓN DE LAS VÉRTEBRAS CERVICALES SUPERIORES.
Inducción miofascial en las restricciones transversas de la fascia plantar.
OBJETIVO: liberar las restricciones del recorrido transverso de la fascia plantar.
Inducción miofascial en las restricciones longitudinales de la fascia plantar.
OBJETIVO: liberar las restricciones del recorrido longitudinal de la fascia plantar.
Patomecánica y consideraciones miofasciales en las restricciones de la miofascia de LA PIERNA


Los músculos de la pierna están divididos entre sí por los pliegues profundos del sistema fascial, formando, junto con los dos huesos de la pierna ( la tibia y el peroné), cuatro compartimentos ( Bochenek, 1997 ):

  • EL COMPARTIMENTO ANTERIOR: encierra los músculos tibial anterior y los extensores de los dedos del pie.
  • COMPARTIMENTO INTERNO: rodea el tibial posterior, el flexor largo del dedo gordo y el flexor largo de los dedos.
  • COMPARTIMENTO EXTERNO: controla el peroneo lateral largo y el peroneo lateral corto.
  • COMPARTIMENTO POSTERIOR: rodea a los gemelos, el sóleo y el músculo plantar.


Las restricciones miofasciales del compartimento anterior se producen con frecuencia en los deportistas de fin de semana, que se esfuerzan demasiado sin estar acostumbrados. El dolor puede ser muy intenso y a veces inhabilita totalmente a la persona para la práctica de la carrera ( Tucker, 1990 ).

Las restricciones miofasciales del compartimento interno están relacionadas con las actividades deportivas de carrera y marcha rápida, especialmente si se  realizan sobre superficies rígidas. El dolor aparece sobre el borde interno de la tibia y por lo general afecta al origen del músculo tibial posterior. En casos extremos, la tracción en este punto puede causar una fractura de la tibia a consecuencia del prolongado y repetido estrés mecánico. El prolongado estado de restricción miofascial del compartimento interno puede dificultar la marcha y producir intensos calambres y dolores nocturnos ( Tucker, 1990 ).

Las restricciones del compartimento externo son poco frecuentes y, por lo general, aparecen varias horas después de realizar ejercicios violentos.

El compartimento posterior suele estar afectado por el uso EXCESIVO, y el dolor debido a las restricciones se puede irradiar hasta la planta del pie. A las patologías del compartimento posterior debemos añadir los TIRONES que se presentan con frecuencia en los gemelos, cuyas consecuencias pueden oscilar desde una leve molestia hasta importantes dificultades para caminar. Los estados prolongados de limitación funcional o los TIRONES repetidos pueden, finalmente, afectar al correcto funcionamiento del TENDÓN DE AQUILES, e incluso pueden llegar a lesionarlo gravemente, hasta producir su ruptura total. ( Debemos recordar que el tendón de Aquiles se inserta en el calcáneo ( talón) formando una especie de curva ). De esta forma, desde el enfoque miofascial, la FASCIA PLANTAR es en cierto modo una prolongación funcional del tendón de Aquiles, por lo que el tratamiento de las restricciones miofasciales en una de las estructuras necesita una minuciosa evaluación y, si es necesario, el tratamiento de las otras estructuras ( Tucker, 1990 ).

NOTA
La liberación de la fascia de los músculos GEMELOS y del SÓLEO permite aumentar su flexibilidad, incrementando la amplitud de la dorsiflexión del pie que, con frecuencia, está disminuida por el uso inadecuado, como por ejemplo, la posición prolongada sedante.
Inducción de la fascia del músculo gemelo.
OBJETIVO: liberar la fascia del compartimento posterior.
Inducción miofascial del compartimento anterior.
OBJETIVO: liberar las restricciones de la fascia de los músculos del compartimento anterior.
NOTA
La restricción de la fascia en este nivel disminuye la amplitud de la dorsiflexión del pie, afectando a la fluidez de la marcha, que puede volverse particularmente dolorosa. También se puede producir una dificultad en la estabilización lateral del tobillo.
Esta técnica es eficaz en las lesiones deportivas relacionadas con el IMPACTO (baloncesto, fútbol) o con los MOVIMIENTOS REPETIDOS PROLONGADOS, como por ejemplo, los realizados durante largas carreras (maratón). Esta es una patología particularmente dolorosa.


Patomecánica y consideraciones  miofasciales en la RODILLA

Para un funcionamiento adecuado, la RÓTULA debe encontrarse en una alineación apropiada. Cualquier cambio en el comportamiento de la rótula producirá excesos de presión dentro de la articulación, dolor retrorrotuliano y, posteriormente, con el paso de los años, condromalacia ( artrosis ). Debemos mencionar también la inserción MENISCORROTULIANA del tendón del cuádriceps, lo que pone de manifiesto el amplio control de la eficacia mecánica de este grupo muscular tan complejo en la mayor parte de las actividades de la rodilla. En este orden de ideas, un eficiente funcionamiento del cuádriceps, controlado por el libre y equilibrado desplazamiento del sistema fascial, adquiere la máxima importancia en los tratamientos del sistema miofascial en esta región. La fascia del muslo se puede comparar con una ajustada malla que lo rodea. Lateralmente se vuelve más gruesa, formando la FASCIA LATA, que no es una estructura anatómica diferenciada, sino un engrosamiento de la aponeurosis femoral. Este engrosamiento se debe a su muy específica función anatómica en la mecánica de la articulación de la rodilla, contribuyendo a su estabilidad. La FASCIA LATA tiene también una función primordial en la estabilidad lateral de la pelvis durante la marcha, juntando y, en cierto modo, coordinando las funciones de toda la musculatura de esta región ( Bochenek, 1997 ).

Considerando que el cuádriceps es el único músculo extensor de la rodilla, cualquier restricción miofascial producirá cambios en la eficacia mecánica de esta articulación.

Las restricciones miofasciales de los CUATRO VASTOS del cuádriceps constituyen uno de los principales hallazgos en la evaluación del sistema miofascial de la mitad inferior del cuerpo. Las alteraciones de la estabilidad del TOBILLO, los problemas del COMPARTIMENTO ANTERIOR de la pierna y la gran mayoría de los problemas FEMORORROTULIANOS, que con el paso de los años se convierten en una condromalacia ( artrosis) , se relacionan con el equilibrio del sistema fascial del cuádriceps.





Inducción de la fascia del cuádriceps.
OBJETIVO: Liberar la fascia del cuádriceps, permitiendo de esta manera ampliar el espacio necesario para una contracción más eficaz.

NOTA
Considerando que el cuadriceps es el único músculo extensor de la rodilla, cualquier restricción miofascial producirá cambios en la eficacia mecánica de esta articulación.
Las restricciones miofasciales de los CUATRO VASTOS DEL CUÁDRICEPS constituyen uno de los principales hallazgos en la evaluación del sistema miofascial de la mitad inferior del cuerpo. Las alteraciones de la estabilización del tobillo, los problemas del compartimento anterior de la pierna y la gran mayoría de los problemas femororrotulianos, que con el paso de los años se convierten en una condromalacia ( artrosis ), se relacionan con el desequilibrio del sistema fascial del cuádriceps.


El tratamiento de liberación del músculo TENSOR DE LA FASCIA LATA ( TFL) debe incluir también la liberación del MÚSCULO SARTORIO. Las restricciones miofasciales producen un dolor que imposibilita la marcha rápida y no permite acostarse cómodamente sobre el lado afectado.


Inducción miofascial del tensor de la fascia lata.
OBJETIVO: En  numerosas ocasiones, la restricción miofascial se acumula sobre el tensor de la fascia lata, así como en la región coxofemoral. La técnica permite eliminar las restricciones de toda esta zona.

NOTA
El tratamiento de liberación del músculo TENSOR DE LA FASCIA LATA ( TFL) debe incluir también la liberación del músculo SARTORIO. Las restricciones miofasciales producen un dolor que imposibilita la marcha rápida y no permite acostarse cómodamente sobre el lado afectado.


Movilización de la banda iliotibial.
OBJETIVO: liberar las restricciones miofasciales de la banda iliotibial.
NOTA
La banda iliotibial es una zona descuidada en la ejecución de los tratamientos, al considerarse que los dolores que aparecen en ella son por lo general, de tipo referido. Sin embargo, en realidad es justamente aquí donde pueden desarrollarse profundas restricciones miofasciales.


Movilización de la región trocantérea.
OBJETIVO: Aumentar la amplitud de la rotación y la flexión de cadera.
NOTA
La técnica de movilización trocantérea debe realizarse como una técnica de preparación antes de la aplicación de la liberación miofascial en los rotadores del muslo y en los isquiotibiales.


Patomecánica y consideraciones miofasciales en las restricciones POSTERIORES de la RODILLA

En la región de la FOSA POPLÍTEA se produce una conexión funcional muy curiosa. Al observar la preparación anatómica de esta región, nos damos cuenta de que la interconexión entre los tendones de los ISQUIOTIBIALES y de los GEMELOS los obliga a un entrecruzamiento, cuyo comportamiento es diferente dependiendo de si la rodilla está en flexión o extensión. AL FLEXIONAR la rodilla, observamos que los gemelos se separan de los isquiotibiales. AL EXTENDERLA, los tendones se acoplan entre sí, formando una unidad funcional. Se puede concluir que, en cierto modo, al FLEXIONAR la rodilla los músculos de la parte posterior del muslo y de la parte posterior de la pierna trabajan por separado, y que al EXTENDER la rodilla trabajan en conjunto, estabilizándola. Esta sería una de las conexiones que permite la dualidad de acción de la articulación de la rodilla: la máxima estabilidad con una movilidad eficiente (Bochenek, 1997).
Inducción miofascial de los isquiotibiales.
OBJETIVO: Eliminar las restricciones miofasciales y aumentar la flexibilidad de los isquiotibiales.
Inducción de la fascia de los flexores del muslo.
OBJETIVO: Liberar las restricciones miofasciales de los músculos sartorio, recto anterior, ilíaco y psoas.
Inducción miofascial del músculo ilíaco.
OBJETIVO: Eliminar las restricciones miofasciales del músculo ilíaco que limitan la extensión del muslo. Estas restricciones pueden desviar la pelvis hacia la anteversión e influir negativamente sobre la cinética (movimiento) de la columna vertebral.
Movilización de la fascia de los aductores.
OBJETIVO: movilizar la fascia de los aductores.
CONCLUSIONES

Los PUNTOS, las BANDAS y las ZONAS DE ATRAPAMIENTO del sistema fascial superficial y profundo, impiden el desenvolvimiento fisiológico del cuerpo en todos los niveles de la función corporal. Se podría describir la sensación corporal como un ENCADENAMIENTO.

Recordemos que el sistema fascial forma una ININTERRUMPIDA RED que, de diferentes maneras, controla todos los componentes de nuestro cuerpo. NO ES POSIBLE MANTENER UN CUERPO SALUDABLE SIN UN SISTEMA FASCIAL SALUDABLE. Este sistema debería encontrarse en un equilibrio funcional para asegurarle al cuerpo el desenvolvimiento óptimo en sus tareas. LA ELECCIÓN DEL CAMINO APROPIADO DEPENDE DE NOSOTROS.

La presencia de las restricciones del, y dentro del, sistema fascial crea “ incomodidades “ que interfieren en el apropiado desenvolvimiento funcional de todos los sistemas corporales. El sistema fascial puede encontrarse en una EXCESIVA TENSIÓN, o puede estar DEMASIADO DISTENDIDO. En ambas situaciones, la función corporal queda afectada. Se puede comparar este comportamiento con tres formas de acostarse en una hamaca: DEMASIADO TENSA, MUY FLOJA o PERFECTAMENTE BALANCEADA entre dos troncos. Solamente en la última, el cuerpo se encuentra cómodo.
CRP OSTEOPATIA
Textos e información redactada por Joan Carles Bosch Tomas, gerente de Centre Recuperatori Pardinyes.
info@crposteopatia.es
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